Juan de Jerusalén nació cerca de Vezelay, Francia, alrededor de los años 1040 o 1042. Fue uno de los fundadores de la Orden de los Caballeros del Temple, o Templarios, en 1118. Murió poco después, en el año 1119 o 1120, a la edad de 77 años.
Su libro de profecías, o mejor dicho El PROTOCOLO SECRETO DE LAS PROFECÍAS…..habría sido conocido por Nostradamus, a quien sirvió de inspiración y guía para sus propias visiones proféticas.
Un manuscrito descubierto en Zagorsk, cerca de Moscú, y que data del siglo XIV, califica a Juan de Jerusalén de prudente entre los prudentes, santo entre los santos y que sabía leer y escuchar el cielo. También señala que Juan solía retirarse frecuentemente al desierto para rezar y meditar, y que estaba en la frontera entre la Tierra y el cielo.
Durante su estancia en Jerusalén, en el año 1099, pudo mantener encuentros con rabinos, sabios musulmanes, iniciados, místicos y cabalistas, prácticos en las artes adivinatorias, astrológicas y numerológicas.
Estas profecías estuvieron ocultas durante muchos años, hasta que en el transcurso de la 2da Guerra Mundial, en 1941, fueron halladas por la S.S. en una sinagoga de Varsovia: Luego de la caída de la Alemania nazi, desaparecieron nuevamente, hasta que fueron descubiertas en años recientes en los archivos secretos de la K.G .B. soviética, según afirman algunos investigadores.
Las profecías parecen escritas específicamente para este fin de milenio, como si este fuera el tiempo en que deben darse a conocer. Todas ellas comienzan con la frase: Cuando empiece el año mil que sigue al año mil. A pesar de su descarnada crudeza, sobre todo las relativas al SIDA y la contaminación ambiental, son de una gran belleza poética, lo cual las hace diferentes a otros textos proféticos.
Nota. También enuncia lo acontecido a las Torres Gemelas y muchos otros hechos ya acontecidos. Nos queda observar que solo falta regresar a la luz.
LAS PROFECÍAS TEMPLARIAS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS
Mis ojos descubren en el cielo lo que será, y atravieso el tiempo de un solo paso. Una mano me guía hacia lo que ni veis ni conocéis. Mil años habrán pasado y Jerusalén ya no será la ciudad de los cruzados de Cristo. La arena habrá enterrado bajo sus granos las murallas de nuestros castillos, nuestras armaduras y nuestros huesos. Habrá sofocado nuestras voces y nuestras plegarias.
Los cristianos venidos de lejos en peregrinación, allí donde estaban sus derechos y su ley, no osarán acercarse al sepulcro y a las reliquias, si no es escoltados por los caballeros judíos, que tendrán aquí, como si Cristo no hubiera sufrido en la cruz, su Reino y su Templo.
Los infieles serán una multitud innumerable que se extenderá por todas partes y su fe resonará como un tambor de un confín al otro de la tierra. Veo la inmensidad de la tierra. Continentes que Herodoto no nombró sino en sueños se añadirán más allá de los grandes bosques de los que habla Tácito y en el lejano final de mares ilimitados que empiezan después de las columnas de Hércules.
Mil años habrán pasado desde el tiempo en que vivimos, y los fondos de todo el mundo se abran en grandes reinos y vastos imperios. Guerras tan numerosas como las mallas de la cota que llevan los caballeros de la orden se entrelazarán, desharán los reinos y los imperios y tejerán otros. Y los siervos, los villanos, los pobres sin hogar se sublevaran mil veces, harán arder las cosechas, los castillos y las villas, hasta que se les queme vivos y se obligue a los supervivientes a volver a sus cubiles, Se habrán creído reyes.
Mil años habrán pasado y el hombre habrá conquistado el fondo de los mares y de los cielos, y será como una estrella en el firmamento. Habrá adquirido el poder del sol y se creerá dios, construyendo sobre la inmensidad de la tierra mil torres de babel. Habrá edificado muros sobre las ruinas de los que levantaron los emperadores de Roma y estos separarán una vez más las legiones de las tribus bárbaras.
Mas allá de los grandes bosques habrá un imperio. Cuando caigan los muros, el imperio no será más que agua cenagosa. Las gentes se mezclarán una vez más.
Entonces empezara el año mil que sigue al año mil. **
Veo y conozco lo escribió hace mil años Juan de Jerusalén
Veo y conozco lo que será. Soy el escriba.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre estará frente a la entrada sombría de un laberinto oscuro. Y al fondo de esa noche en la que va a internarse, veo los ojos del Minotauro. Guárdate de su furor cruel, tú que vivirás en el año mil que sigue al año mil.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el oro estará en la sangre. El que contemple el cielo contará denarios, el que entre en el templo encontrará mercaderes, los mandatarios serán cambistas y usureros, la espada defenderá la serpiente. Pero el fuego será latente, todas las ciudades serán Sodoma y Gomorra, y los hijos de los hijos se convertirán en la nube ardiente, ellos alcanzaran los viejos estandartes.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre habrá poblado los cielos y la tierra y los mares con sus criaturas; mandará, pretenderá los poderes de Dios, no conocerá limite. Pero todas las cosas se sublevarán; titubeará como un rey borracho, galopará como un caballero ciego y a golpes de espuela internará a su montura en el bosque; al final del camino estará el abismo.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, se erigirán torres de Babel en todos los puntos de la tierra, en Roma y en Bizancio; los campos se vaciarán, no habrá más ley que mirar por uno mismo y por los propios. Pero los bárbaros estarán en la ciudad; ya no habrá pan para todos y los juegos no serán suficientes, entonces, las gentes sin futuro provocarán grandes incendios.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hambre oprimirá el vientre de tantos hombres y el frio aterirá tantas manos, que estos querrán ver otro mundo y vendrán mercaderes de ilusiones que ofrecerán el veneno. Pero éste destruirá los cuerpos y pudrirá las almas, y aquellos que hayan mezclado el veneno con su sangre serán como bestias salvajes cogidas en una trampa, y matarán y violarán y despojarán y robarán, y la vida será un Apocalipsis cotidiano.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, todos intentarán disfrutar tanto como puedan; el hombre repudiará a su esposa tantas veces como se case y la mujer irá por los caminos umbríos tomando al que le plazca, dando a luz sin poner el nombre del padre. Pero ningún maestro guiará al niño y cada uno estará solo entre los demás; la tradición se perderá, la ley será olvidada como si no se hubiera anunciado y el hombre volverá a ser salvaje.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el padre buscará el placer en su hija, el hombre en el hombre, la mujer en la mujer, el viejo en el niño impúber, y eso será a los ojos de todos. Pero la sangre se hará impura, el mal se extenderá de lecho en lecho, el cuerpo acogerá todas las podredumbres de la tierra, los rostros serán consumidos, los miembros, descarnados; el amor será una peligrosa amenaza para aquellos que se conozcan solo por la carne.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, aquel que hable de promesas y de ley no será oído, el que predique la fe de Cristo perderá su voz en el desierto. Pero por todas partes se extenderán las aguas poderosas de las religiones infieles, falsos mesías reunirán a los hombres ciegos. Y el infiel armado será como nunca había sido, hablará de justicia y de derecho, y su fe será de sangre y fuego; se vengará de la cruzada.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el fragor de la muerte provocada avanzará como la tormenta sobre la tierra; los bárbaros se mezclaran con los soldados de las últimas legiones, los infieles vivirán en el corazón de las ciudades santas, todos serán, por turnos, bárbaros, infieles y salvajes. No habrá órdenes ni normas; el odio se extenderá como la llama en el bosque seco, los bárbaros masacrarán a los soldados, los infieles degollarán a los creyentes, el salvajismo será cosa de cada uno y de todos, y las ciudades morirán.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres se juzgarán entre ellos según sean su sangre y su fe; nadie escuchará el corazón sufriente de los niños, se les echará del nido como los pájaros a sus crías, y nadie podrá protegerlos de la mano armada con guantelete. El odio inundará las tierras que se creían pacificadas. Y nadie se librará, ni los viejos ni los heridos, las casas serán destruidas o robadas, los unos se apoderarán del lugar de los otros, todos cerrarán los ojos para no ver a las mujeres violadas.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, todos sabrán lo que ocurre en todos los lugares de la tierra: se verá al niño cuyos huesos están marcados en la piel y al que tiene los ojos cubiertos de moscas, Y al que se da caza como a las ratas. Pero el hombre que lo vea volverá la cabeza, pues no se preocupará sino de sí mismo, dará un puñado de granos como limosna, mientras que él dormirá sobre sacos llenos. Y lo que dé con una mano recogerá con la otra.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre comerciará con todo; todas las cosas tendrán precio, el árbol, el agua y el animal, nada más será realmente dado y todo será vendido. Pero el hombre entonces no valdrá más que su peso en carne, se comerciará con su cuerpo como los canales de ganado, tomarán su ojo y su corazón, nada será sagrado, ni su vida ni su alma, se disputarán sus despojos y su sangre como si se tratara de una carroña.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre habrá cambiado la faz de la tierra; se proclamará el señor y el soberano de los bosques y de las manadas, habrá surcado el sol y el cielo y trazará caminos en los ríos y en los mares. Pero la tierra estará desnuda y será estéril, el aire quemará y el agua será fétida, la vida se marchitara porque el hombre agotará las riquezas del mundo. Y el hombre estará solo como un lobo en el odio de sí mismo.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los niños también serán vendidos; algunos se servirán de ellos como de muñecos para disfrutar de su piel joven, otros los tratarán como a animales serviles. Se olvidará la debilidad sagrada del niño y su ministerio; será como un potro que se doma, como un cordero que se sangra, que se sacrifica. Y el hombre no será más que barbarie.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, la mirada y el espíritu de los hombres serán prisioneros; estarán ebrios y no lo sabrán, tomarán las imágenes y los reflejos por la verdad del mundo, se hará con ellos lo que se hace con un cordero. Entonces vendrán los carniceros, los rapaces los agruparán en rebaños para guiarlos hacia el abismo y levantar a los unos contra los otros, se les matará para tomar su lana y su piel y el hombre que sobreviva será despojado de su alma.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, reinarán los soberanos sin fe; mandarán sobre multitudes humanas inocentes y pasivas, esconderán sus rostros y guardarán en secreto su nombre y sus fortalezas estarán perdidas en los bosques. Pero ellos decidirán la suerte de todo y de todos, nadie participará en las asambleas de su orden, todos serán siervos pero se creerán hombres libres y caballeros, solo se levantarán los de las ciudades salvajes y las creencias heréticas, pero también serán vencidos y quemados vivos.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres serán tan numerosos sobre la tierra que parecerán un hormiguero en el que alguien clavará un bastón, se moverán inquietos y la muerte los aplastará con el talón como a insectos enloquecidos. Grandes movimientos los enfrentarán unos contra otros, las pieles oscuras se mezclarán con las pieles blancas, la fe de Cristo con la del infiel, algunos predicarán la paz concertada pero por todo el mundo habrá guerras de tribus enemigas.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres querrán franquear las murallas; la madre tendrá el pelo gris de una vieja, el camino de la naturaleza será abandonado y las familias serán como granos separados que nada puede unir. Sera, pues, otro mundo; todos errarán sin vínculos, como los caballos desbocados corriendo en todas direcciones sin guía, desgraciado del caballero que cabalgue esa montura, carecerá de estribos y se precipitará en la zanja.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres no confiarán en la ley de Dios, sino que querrán guiar su vida como a una montura, querrán elegir a sus hijos en el vientre de sus mujeres y matarán a aquellos que no deseen. Pero, ¿qué será de estos hombres que se creen Dios? Los poderosos se apropiarán de las mejores tierras y las mujeres más bellas, los pobres y los débiles serán ganado, los poblachos se convertirán en plazas fuertes, el miedo invadirá los corazones como un veneno.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, habrá surgido un orden negro y secreto; su ley será el odio y su arma, el veneno, deseará siempre más oro y se extenderá su reino por toda la tierra, y sus servidores estarán unidos entre ellos por un beso de sangre. Los hombres justos y los débiles acatarán su regla. Los poderosos se pondrán a sus servicios. La única ley será la que dicte en las sombras, venderá el veneno aun dentro de las iglesias. Y el mundo avanzará con ese escorpión bajo el pie.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, muchos hombres permanecerán sentados con los brazos cruzados, se irán sin saber adónde, con los ojos vacíos, pues no tendrán forja en la que batir el metal, ni campo que cultivar. Serán como la simiente que no puede echar raíces. Errantes y empobrecidos, los mas jóvenes y los más viejos, a menudo sin hogar. Su única salvación será la guerra y combatirán entre ellos, y odiaran su vida.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, las enfermedades del agua, del cielo y de la tierra atacaran al hombre y le amenazarán; querrá hacer nacer lo que ha destruido y proteger su entorno, tendrá miedo de los días futuros. Pero será demasiado tarde, el desierto devorará la tierra y el agua será cada vez más profunda, y algunos días se desbordará, llevándose todo por delante como un diluvio, y al día siguiente la tierra carecerá de ella y el aire consumirá los cuerpos más débiles.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, la tierra temblará en muchos lugares y las ciudades se hundirán; todo lo que se haya construido sin escuchar a los sabios será amenazado y destruido, el lodo hundirá los pueblos y el suelo se abrirá bajo los palacios. El hombre se obstinará porque el orgullo es su locura, no escuchará las advertencias repetidas de la tierra, pero el incendio destruirá las nuevas Romas y, entre los escombros acumulados, los pobres y los bárbaros, a pesar de las legiones, saquearán las riquezas abandonadas.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el sol quemará la tierra, el aire ya no será velo que protege del fuego. No será más que una cortina agujereada y la luz ardiente consumirá las pieles y los ojos. El mar se alzará como agua enfurecida, las ciudades y las riberas quedarán inundadas y continentes enteros desaparecerán, los hombres se refugiarán en las alturas y olvidando lo ocurrido, iniciarán la reconstrucción.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres sabrán hacer realidad los espejismos; los sentidos serán engañados y creerán tocar lo que no existe, seguirán caminos que solo los ojos verán y el sueño podrá hacerse realidad. Pero el hombre ya no sabrá distinguir entre lo que es y lo que no es. Se perderá en falsos laberintos, los que consigan dar vida a los espejismos se burlarán del hombre pueril, engañándole. Y muchos hombres se convertirán en perros rastreros.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los animales que Noé embarcó en su arca no serán, entre las manos del hombre, más que bestias transformadas según su voluntad; y, ¿ quien se preocupará de su sufrimiento vital ? El hombre habrá hecho de cada animal lo que habrá querido. Y habrá destruido numerosas especies. ¿En qué se habrá convertido el hombre que haya cambiado las leyes de la vida, que haya hecho del animal vivo pella de arcilla? ¿Será el igual de Dios o el hijo del diablo?
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, se deberá temer por ser hijo del hombre; el veneno y la desesperación le acecharán, no se le habrá deseado más que por uno mismo, no por él o por el mundo, será acosado por el placer y a veces venderá su cuerpo. Pero incluso el que sea protegido por los suyos estará en peligro de tener el espíritu muerto, vivirá en el juego y en el espejismo. ¿Quién le guiará cuando no tenga maestros? Nadie le habrá enseñado a esperar y a actuar.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre se creerá Dios, aunque no habrá progresado nada desde su nacimiento. Atacará vencido por la ira y por los celos. Y su brazo estará armado con el poder del que se habrá adueñado; Prometeo cegado podrá destruirlo todo a su alrededor. Sera un enano de alma y tendrá la fuerza de un gigante; avanzará a pasos inmensos pero no sabrá qué camino tomar. Su cabeza estará cargada de saber pero ya no sabrá por qué vive o por qué muere, será como siempre, el loco que gesticula o el niño que gime.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, regiones enteras serán botines de guerra. Más allá de los límites romanos e incluso en el antiguo territorio del imperio, los hombres de las mismas ciudades se degollarán, aquí habrá guerra entre tribus y allá, entre creyentes. Los judíos y los hijos de Alá no dejarán de enfrentarse y la tierra de Cristo será su campo de batalla, pero los fieles querrán defender en todo el mundo la pureza de su fe y ante ellos no habrá más que duda y poder, entonces la muerte avanzará por todo el mundo como estandarte de los tiempos nuevos.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, multitudes de hombres serán excluidos de la vida humana; no tendrán derechos, ni techo, ni pan, estarán desnudos y no tendrán más que su cuerpo para vender, se le expulsará lejos de la torre de Babel de la opulencia. Se agitarán como un remordimiento o una amenaza, ocuparán regiones enteras y proliferarán, escucharán las prédicas de la venganza y se lanzarán al asalto de las torres orgullosas, habrá llegado el tiempo de las invasiones bárbaras.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre habrá entrado en el laberinto oscuro; tendrá miedo y cerrará los ojos, pues ya no sabrá ver, desconfiará de todo y temerá a cada paso, pero será empujado hacia delante y no le será permitido detenerse. La voz de Casandra será, sin embargo, potente y clara. Pero él no la oirá pues querrá poseer más cada día y su cabeza se habrá perdido en las fantasías, los que serán sus maestros le engañarán y no tendrá más que malos consejeros.
Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, los hombres por fin habrán abierto sus ojos; ya no estarán encerrados en sus cabezas o en sus ciudades, se verán y se oirán de un lado a otro de la tierra, sabrán que lo que golpea a uno hiere al otro. Los hombres formaran un cuerpo único del que cada uno será una parte ínfima, y juntos construirán el corazón, y habrá una lengua que será hablada por todos y nacerá así, por fin, el gran humano.
Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre habrá conquistado el cielo; creara estrellas en el gran mar azul sombrío y navegará en esa nave brillante, nuevo Ulises, compañero del sol, hacia la odisea celeste. Pero también será el soberano del agua; habrá construido grandes ciudades náuticas, que se nutrirán de las cosechas del mar, vivirá así en todos los rincones del gran dominio y nada le será prohibido.
Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, los hombres podrán penetrar en las profundidades de las aguas; su cuerpo será nuevo y ellos serán peces, y algunos volarán más alto que los pájaros como si la piedra no cayera. Se comunicarán entre ellos pues su espíritu estará tan abierto que recogerá todos los mensajes, y los sueños serán compartidos y vivirán tanto tiempo como el más viejo de los hombres, aquel del que hablan los libros sagrados.
Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre conocerá el espíritu de todas las cosas, la piedra o el agua, el cuerpo del animal o la mirada del otro; habrá penetrado los secretos que los dioses antiguos poseían y empujará una puerta tras otra en el laberinto de la vida nueva. Creará con la fuerza con que brota una fuente; enseñará el saber a la multitud de los hombres, y los niños conocerán la tierra y el cielo mejor que nadie antes que ellos. Y el cuerpo del hombre será más grande y más hábil. Y su espíritu habrá abarcado todas las cosas y las habrá poseído.
Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre ya no será el único soberano, pues la mujer empuñará el cetro; será la gran maestra de los tiempos futuros y lo que piense lo impondrá a los hombres; será la madre de ese año mil que sigue al año mil. Difundirá la dulzura tierna de la madre tras los días del diablo, será la belleza después de la fealdad de los tiempos bárbaros, el año mil que viene después del año mil cambiara en poco tiempo, se amará y se compartirá, se soñará y se dará vida a los sueños.
Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre conocerá un segundo nacimiento; el espíritu se apoderará de las gentes, que comulgarán en fraternidad, entonces se anunciará el fin de los tiempos bárbaros. Será el tiempo de un nuevo vigor de la fe, después de los días negros del inicio del año mil que viene después del año mil, empezarán los días felices, el hombre reconocerá el camino de los hombres y la tierra será ordenada.
Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, los caminos irán de una punta de la tierra y del cielo a la otra; los bosques serán de nuevo frondosos y los desiertos habrán sido irrigados, las aguas habrán vuelto a ser puras. La tierra será un jardín, el hombre velará sobre todo lo que vive, purificará lo que ha contaminado, así sentirá que toda esta tierra es su hogar, y será sabio y pensará en el mañana.
Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, todos serán como movimientos ordenados, se sabrá todo del mundo y del propio cuerpo; se soñará con la enfermedad antes de que aparezca, todos se curarán a sí mismos y a los demás. Se habrá entendido que es necesario ayudar para mantenerse, y el hombre, después de los tiempos de cerrazón y de avaricia, abrirá su corazón y su bolsa a los más desposeídos, se sentirá caballero de la orden humana y así por fin un tiempo nuevo empezará.
Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre habrá aprendido a dar y compartir; los días amargos de la soledad habrán pasado, creerá de nuevo en el espíritu, y los bárbaros habrán adquirido el derecho de ciudadanía. Pero eso vendrá después de las guerras y los incendios, eso surgirá de los escombros ennegrecidos de las torres de Babel. Y habrá sido necesario el puño de hierro para que se ordene el desorden. Y para que el hombre encuentre el buen camino.
Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre sabrá que todos los seres vivos son portadores de luz y que son criaturas que deben ser respetadas; habrá construido las ciudades nuevas en el cielo, sobre la tierra y sobre el mar. Conservará en la memoria lo que fue y sabrá leer lo que será. Ya no tendrá miedo de su propia muerte, pues en su vida habrá vivido muchas vidas y sabrá que la luz nunca se apagará.
** Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, es el año 2000
Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, es el año 2012
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Nada de lo que escuches, sin importar quien lo diga.
Nada de lo que leas, sin importar dónde esté escrito.
Nada debes aceptar, sin previo discernirlo.
Y por ti mismo, deberás decidir su validez o no…..
Cuenta la tradición que en «la esmeralda» fue tallado el Grial…… en ciento cuarenta y cuatro facetas…. para ser convertido……… en la copa sagrada que contiene la sangre de Cristo………….. El Grial como símbolo mitológico se pierde dentro de profundas tradiciones comunes a todos los pueblos….. También representa un estado primordial…………….. y el viaje hacia un conocimiento puro y trascendente…. que todos estamos llamados y pocos serán los que alcancen la bella gloria.. Habremos de llegar a la perfección y a la pureza total para alcanzar tan alto legado….
Utilizaron nuestra FE.. para su fin y dominio… Religiones y política son.. Imperialismo su mínimo..
Que machacan a las almas.. Beneficiando sus concejos.. Arrastrando a una farsa.. De un caminar sin contexto..
Su camino es manipulación.. Esclavitud de las almas.. No escuches su gritar.. Es el llevar las manadas..
El ritmo le tienes en ti… Fluye con la madre Tierra.. Su ritmo es Nuestra canción.. Y el Amor nuestra bandera.. Todos unidos en hermandad.. Acabaremos con ellos.. Escuchemos en la unidad..
ESTIMADO INICIADO, NO PODRÉ JAMÁS INSISTIR DEMASIADO CONTIGO EN QUE CUANDO VERDADERAMENTE RECONOZCAS Y ACEPTES «SOY TEMPLARIO» EN TU INTERIOR, POSITIVAMENTE, CATEGÓRICAMENTE, NO TENDRÁS MÁS CONDICIONES ADVERSAS.
En nombre de Dios su Espíritu y Jesús te suplico que cada vez que te encuentres comenzando a decir o a comentar que estás enfermo, pobre, o en otras situaciones adversas, instantáneamente inviertas la condición fatal para tu progreso, y declares mentalmente, pero con toda la intensidad «SOY TEMPLARIO», ya que Él es todo salud, opulencia, felicidad, paz y perfección. Cesa de darles poder a las condiciones exterrores, adversas, a personas, lugares y cosas. El «SOY TEMPLARIO» es el poder de reconocer la Perfección en cada uno y en todas partes.
Cuando piensas en la expresión «SOY TEMPLARIO», significa que tú ya sabes que tienes a Dios en Acción según Lucas:22, 35-38 expresando en tu vida. No permitas que las falsas apreciaciones y expresiones continúen gobernándote y limitándote. Rememora constantemente: «SOY TEMPLARIO».
Por Dios, no creas que puedes continuar usando decretos errados y que de alguna manera se van a enderezar y vas a manifestar cosas buenas, porque es imposible que eso suceda. Se usan hierros para marcar con fuego a las reses. ¡Yo quisiera poder marcarte con un hierro que te fijara en la conciencia «SOY TEMPLARIO», y que no pudieras apartarte del uso constante de esa Presencia Grande y Gloriosa que eres!
CUANDO CUALQUIER CONDICIÓN MENOS QUE PERFECTA APAREZCA EN TU EXPERIENCIA, DECLARA VEHEMENTEMENTE QUE NO ES VERDAD. QUE TÚ ACEPTAS SÓLO A DIOS, QUE NO FORMAS PARTE DE NADA QUE TE APARTE DE SU PALABRA, Y QUE DEFENDERAS A TUS HERMANOS CRISTIANOS, AUNQUE TENGAS QUE EJERCER LA VIOLENCIA QUE JESÚS EJERCIÓ PARA DEFENDER A SU PADRE, Y LA CRISTIANDAD.
Y no se trata de que tú creas o no lo que te estoy diciendo ESTO ES UNA LEY. Comprobada a través de siglos de experiencia, EXPUESTA POR NUESTROS PRINCIPIOS EN LA REGLA.
YO NO ACEPTO NI ADOPTO CONDICIONES DEL AMBIENTE AJENO NI DE NADA DE LO QUE ME RODEA. SÓLO DE DIOS, DEL BIEN, DE MI «SOY TEMPLARIO».
TIENES QUE ENFRENTARTE A LAS COSAS Y ELEVARTE POR ENCIMA DE ELLAS.
DEBE EXAMINARSE Y CORTAR TODO LO QUE NO SEA PERFECTO. LA FORMA DE HACERLO ES DECLARANDO QUE NO SE TIENE TAL O CUAL HÁBITO INDESEABLE. LUEGO, SIENDO YO CREACIÓN DE DIOS, SOY HIJO DE DIOS PERFECTO. ESTO TRAE UNA LIBERACIÓN QUE NO ES POSIBLE CONSEGUIRLA DE NINGUNA OTRA FORMA.
NO DEBES ESPERAR QUE OTRO TE LAS RECUERDE. NADIE LO PUEDE HACER POR TI; DEBES HACERLO TÚ MISMO.
En esta enseñanza y en esta radiación que nos da la Palabra, todas las cosas viejas en el individuo salen para ser consumidas. Antes de quejarte de cada cosa que experimentes en ti y en tu mundo, recuerda que vienen para que te las quites, para que las transmutes en materia de Díos.
TEN CUIDADO DE NO FIJAR LA ATENCIÓN EN AQUELLAS COSAS DE LAS CUALES TE QUIERES LIMPIAR. Y ES RIDÍCULO ESTAR RECORDANDO LAS COSAS QUE NO RESULTARON.
Si, mis queridos amigos… y enemigos… YO SOY TEMPLARIO… y prefiero morir en mi locura de amar… que vivir en la cordura del odio, del sufrimiento, del dolor… del deshonor… si…. YO SOY TEMPLARIO… ese Caballero que tiene un Blason propio… El Blasón de la Sangre Real que une a los Caballeros Cataros de la Sangre Real, Caballeros Blancos de Armagedón, algunos con diadema… CAB, es el Blasón más importante de todos los blasones que hay en todos los reinos de este mundo, el único Reino que tendrá continuidad por los siglos de los siglos. Caballeros del Reino, Reino que se nos descubre con el bautismo del espíritu a quienes nacen de nuevo, como dice el discípulo preferido en San Juan 3: 5 a 8. Caballeros que no pueden vivir apartados de la Palabra, Palabra que es la Luz del Espiritu el cual nos muestra un camino diferente, que nos hace diferentes… ese Espíritu que en su día guió a San Juan Bautista… indicándole el camino, la persona de Jesus… si… el Espíritu es un Camino que te lleva a la verdad del propósito… el Alma…Nuestra Patria… nuestro himno… nuestra ilusión… es dicho y recitado todos los días de nuestra vida “Padre Nuestro”… hay veces que me separo de él… y solo la Endura me demuestra que existe y cual es mi propósito… hacer en la Tierra como en el Cielo.. un Paraiso… sin dolor, sin sufrimiento, sin odio, sin hambre, sin enfermedades, sin guerras… no creo que exista nada parecido en el mundo.. no en política, ni en filosofía… y os aseguro que es posible que pueda ser realidad… no es una utopia, no es un sueño…. es un PROPÓSITO.
Es verdad… tuve que criticar con dureza, con rabia, con dolor…al Católico para poder SER Católico… es verdad Tuve que criticar al Protestante, para poder ser Protestante, si… tuve que criticar al Masón para poder ser Masón… y así con todas las religiones y filosofías… no podía ser de otro modo… pues… YO SOY TEMPLARIO… y ser Templario representa ser CUSTODIO del PROPOSITO de la Sangre Real, del Conocimiento, del Arca de la Alianza, de la Mesa del Conocimiento… no se puede ser custodio sin dejar de ser y tampoco se puede ser custodio siendo parte de…. un Templario solo debe ser Templario… como dijo Bernardo de Claraval en el Concilio de Troyes… “He descubierto una Caballería que además de luchar con la Espada…. También lucha con el Espíritu…”
EL ESPÍRITU… EL UNICO QUE AUNA A TODOS LOS HOMBRE Y MUJERES EN EL… EL ESPIRITU… SEA DE DONDE SEA SU PROCEDENCIA…
Dice un cuento israelita que un joven fue a visitar a un sabio consejero y le contó sobre las dudas que tenía acerca de sus sentimientos por su familia. El sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y le dijo sólo una cosa:
– Ámala.
Y luego se calló.
El muchacho dijo:
– Pero, todavía tengo dudas …
– Ámala, le dijo de nuevo el sabio.
Y, ante el desconsuelo del joven, después de un breve silencio, le dijo lo siguiente:
– Hijo, amar es una decisión, no un sentimiento.
Amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor.
El amor es un ejercicio de jardinería.
Arranque lo que hace mal, prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide.
Esté preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvias, pero no por eso abandone su jardín.
Ame, es decir, acepte, valorice, respete, dé afecto, ternura, admire y comprenda.
Simplemente, ame.
¿Sabes por qué?
Porque la inteligencia, sin amor, te hace perverso.
Hoy también se cumplen 811 años del holocausto de Beziers (22 julio 1209), donde los cátaros murieron a manos de los cruzados del Papa Inocencio III. Mi homenaje por todos aquellos que murieron en defensa de la verdad.
Hay muchos evangelios catolicos donde etiquetan a Nuestra Señora como alguien que jamás fue.. Ni pecadora ni prostituta ni la fueron sacados siete demonios como afirman todos ellos… A la iglesia católica la encanta etiquetar para ocultar males mayores que la pueden hacer caer de un plumazo…bien… Para vuestro conocimiento y siendo conscientes… María Magdalena jamás pudo ser pecadora .. Prostituta..ni haberla sido sacado siete demonios como dice ese evangelio … Sino otra María … El porque de esta afirmación… es porque Mª de Magdala Fue una gran Sacerdotisa del culto de Isis…unida enteramente al Espíritu .. Y al servicio …del Ser que somos Todos… En la unidad del Ser y siendo una completa… Como fue iniciado el mismo Nuestro Señor Jesus.. Qué llego a ser Cristo por la misma condición que Nuestra Señora … Por ello hablaban el lenguaje de los pájaros… Solo los que están en plena conexión con el Ser…que todos pueden alcanzar… Pero solo unos pocos realizan este camino de perfección hacia Dios y en Dios como parte de Él … Os recuerdo ir más atrás de la historia… Al fin y al cabo.. El rumbo es la vuelta al origen…
Ya seas hombre o mujer… Para aprender el Amor Perfecto… Atiende a lo que diré… En este estado y momento…
Hay personas que creen amar… Y se enfadan todo el tiempo… Eso no es amar… en el amor… Es maltrato…no lo entiendo…
No es amor, ese su amar… Es posesión y descontento… Pues el Perfecto Amor tan libre es…. Como atado en espacio y tiempo…
Amor pérsico, la clave es… Amor, amor sin ese encuentro… Amor Perfecto, sin poseer… Sin presencia de los cuerpos…
Sin estar, te hace volar… Es sentir, el ser completo … Hablar, notar, profundidad … Amar, amor sin desencuentro…
Y aunque no sea recíproco … Debes saber interiorizar… Que forma parte del amor por dentro… Dentro de mi corazón esta… El o ella sin remordimiento… Sin reservas por amor… Amor…Amor Perfecto …